El rojo no pide permiso. Se queda contigo y cambia la forma en que caminas. ¿Por qué le tememos al rojo? El palazzo rojo: impacto sin disculpas. Muchas veces nos repetimos frente al espejo: “Ese color no es para mí.”Creemos que el rojo grita demasiado, que atraerá miradas que no sabemos sostener. Y al final,…